El piloto italiano ha completado un total de 77 vueltas al trazado australiano, logrando su mejor registro a última hora de la tarde, en la vuelta número 76, un 1:29.683 que le deja a menos de dos décimas del crono de referencia del miércoles, establecido por Marc Márquez.
El #46 no se ha encontrado cómodo con su Yamaha durante los primeros compases del test. Por un lado, el viento lateral ha molestado mucho al italiano, que además ha acusado una falta de sensaciones en la rueda delantera: "Se me cerraba continuamente de delante y casi me caigo, pero ha ido bien. No sentía el tren delantero, esta M1 es un poco diferente", reconocía Valentino a GPone.com. "Este circuito es muy especial, basta un pelo para no entrar bien en una curva y pierdes mucho tiempo".
"Empezamos bastante mal, no era rápido", lamenta Valentino. "No tenía confianza con la M1, pero luego tras la pausa para comer hemos analizado los datos, el equipo ha trabajado bien y hemos hecho algunos cambios en la moto, y por la tarde ya era más competitivo, al final he conseguido una buena vuelta".
Su mejor tiempo ha llegado en la recta final del test, con gomas nuevas, más temperatura en pista y con el viento más suave: "He conseguido mi mejor tiempo con neumáticos nuevos, el viento amainó y pude ir fuerte. Un segundo puesto es bueno, aunque queda mucho trabajo por hacer".
¿Cuál es el punto debil de la Yamaha a estas alturas de la pretemporada? "Sobre todo a nivel de ritmo de carrera, todavía sufrimos un poco con gomas usadas y hay que trabajarlo", responde Rossi. "Es algo que espero poder hacer los próximos días".


No hay comentarios:
Publicar un comentario